Invertir en un piso: ¿comprar una vivienda para vender o para alquilar?
Invertir en un piso para posteriormente sacarle un rendimiento económico siempre ha sido una práctica habitual entre inversores españoles y extranjeros. Es cierto que la crisis por el coronavirus ha frenado la compra venta de viviendas durante unos meses, sin embargo, las previsiones apuntan a que la situación está cambiando y las operaciones inmobiliarias empiezan a alcanzar las cifras prepandemia. ¿Cómo sacarle la máxima rentabilidad a la compra de una vivienda?
El Banco de España ha empezado a difundir datos que permiten augurar un futuro bastante más optimista que hace unos meses. Por ejemplo, el crecimiento interanual durante el tercer y cuarto trimestre del 2020 fue del 6,8% y del 1,1% respectivamente. También se ha producido un ajuste del 1,1% en el valor tasado de la vivienda en 2020 y un incremento del 1,1% en el IPC de alquileres.
Si a esta tendencia alcista sumamos que empieza a aumentar la demanda de compra/venta de viviendas y que los nuevos hábitos de búsqueda de pisos están influenciados por el confinamiento de estos meses, la conclusión es que se avecinan buenos tiempos para invertir en un piso.
Llegados a este punto, ¿qué opción es la mejor: comprar para vender o comprar para alquilar? Las dos opciones son idóneas y ambas tienen sus ventajas que a continuación detallamos.
Invertir en un piso para alquilarlo
Realizar la inversión en una vivienda para luego ponerla en alquiler suele ser una operación bastante habitual. En este caso hay dos posibilidades: bien comprar un piso turístico y alquilarlo por temporadas cortas, o bien adquirir un inmueble normal para arrendarlo por periodos largos de tiempo.
La vivienda sigue siendo un activo importante con el que obtener ganancias gracias al alquiler sobre todo en las capitales como Madrid o Barcelona o grandes ciudades donde hay una gran actividad económica. Las ventajas de alquilar un piso tras su compra son las siguientes:
– A pesar de que la economía repunta ligeramente y que todos los indicadores hacer prever un crecimiento en los próximos meses, ahora mismo las posibilidades de comprar un piso de propiedad han bajado respecto a principios del 2020 y, por tanto, la demanda de alquiler crece y gana posiciones frente a otras opciones.
– Puedes disponer de una fuente de ingresos fija al mes que complementará los ingresos que puedas percibir por tu trabajo.
– Alquilar un piso suele ser bastante más rápido que comprar. La inversión de arrendar una vivienda no es tan elevada a la de la compra, por tanto, suelen acortarse el tiempo desde que se pone alquiler hasta que se firma el contrato de arrendamiento.
– Interesantes beneficios fiscales porque cuando se alquila un piso se tiene derecho a una deducción del 60% sobre el total de la rentas.
Invertir en un piso para vender
En este caso, el proceso más habitual y más atractivo a la hora de rentabilizar al máximo la inversión es comprar, reformar y, por último, vender. Ente las ventajas de comprar una vivienda para luego venderla encontramos las siguientes:
-Con pequeñas reformas o rehabilitaciones se puede revalorizar la vivienda y, por tanto, sacarle un mayor beneficio económico.
-Una buena ubicación cerca de equipamientos de primera necesidad, medios de transporte y puntos neurálgicos o céntricos de la ciudad permiten incrementar su precio.
-Una vivienda reformada que se pone a la venta siempre despierta más interés y demanda que un piso en mal estado o con deficiencias. Por tanto, el tiempo que está en el mercado suele ser mucho más corto.
–La inversión se recupera más rápidamente que si se alquila. Por tanto, los beneficios se obtienen mucho más pronto.
En Hermes & Mathew somos especialistas en la compra venta de inmuebles de alto standing. Invertir en uno de los pisos que tenemos en cartera te garantiza obtener una alta rentabilidad desde el primer momento.